domingo, 30 de noviembre de 2014

All you need is love!



¡Hola!

En fin, esta no es la entrada que esperaba poner hoy, pero al final el finde ha sido un no parar. Lo cual ha estado bien, la verdad ^^

Pero no por ello quería dejar de subir algo, que ya os dejado bastante abandonados estos días. Ni tampoco quería recurrir a algo escrito hace mil años. Por eso, me he decantado por un trocito de la última novela que he escrito, All you need is love! La escribí para un concurso del foro de Laura Gallego (al que dedicaré una entrada en breves), y el condicionante era usar un personaje secundario de una película a elegir entre unas cuantas. Yo me decanté por Love Actually, y escribí sobre Rufus, es decir, el vendedor de joyas (Mr. Bean, vaya XDDD).


Este es Rufus :3

Elegí un estilo que jamás había utilizado y, aunque quedé tercera ( de 3 XDDDDD) me siento muy orgullosa, porque logré emocionar muchísimo a una chica. Y creo que esa la función primordial de cualquier escritor, por encima de las ventas o la fama. Estamos aquí para ilusionar y emocionar. Para eso se crearon las palabras.

En fin, no me entretengo más. Espero que os guste el principio de la novela. Es probable que tenga bastantes fallos porque todavía no está corregida, pero bueno, espero que me los perdonéis ^^"
Imagen


I

Londres. La gran urbe aparece mientras nos acercamos con cautela. Un maremágnum de personas aparecen en escena. Se mezclan las culturas, las razas y los acentos de una forma rara pero  hermosa. Los coches envían sus humos al cielo nublado, que amenaza una lluvia inminente. La temperatura es baja, a lo que no ayuda el viento gélido y húmedo que impregna las esquinas.
El invierno se deja notar en la ciudad.
Pero demos unos pasos más. Vayamos al centro. Dejemos que el Big Ben nos salude dando las horas. Parece cansado de cumplir con su misión. Quizá por eso aparece algo tumbado, como si quisiera verse en las aguas del Támesis. O tal vez quiere observar a través del Ojo de Londres. O se ha cansado de su posición y quiere alejarse del resto del Parlamento. Quién sabe.
De todas formas, ahora no nos interesa su historia. Debemos coger un autobús. Ese que viene, en efecto.  Pueden tomar el asiento que quieran. ¿Subimos al piso de arriba? Una señora mayor nos mira. No puede evitar reírse al ver que casi tropezamos cuando el autobús para bruscamente. Pero mantengamos la dignidad y sentémonos, antes de que alguien acabe de verdad en el suelo.
Empieza a llover, y eso nos empaña la visión de la ciudad. De todas formas, no hemos venido a hacer turismo. No pongan esas caras, porque, en cierto modo, también les voy a enseñar Londres.  Simplemente es que no vamos a ser turistas normales.
Bajémonos. Sí, el trayecto se ha hecho corto. Sí, sé que en el autobús se está muy calentito y seco, pero creánme, merecerá la pena. Además, no vamos a caminar mucho por la calle. De hecho, nos dirigimos a un centro comercial.
¡Fíjense! Quedan dos semanas, pero ya está todo preparado para San Valentín. Cada uno de los escaparates se ha vestido para la ocasión, mostrando como los distintos departamentos están listos para la festividad del amor. Los corazoncitos aparecen hasta en los objetos más insospechados. Lencería roja, bombones por doquier e incluso ositos que te dicen “te quiero” con una voz que pone los pelos de punta. Qué romántico, ¿verdad?

Venga, venga. Ya sé que todo es precioso, pero tengo algo importante que enseñarles.
¡Caramba! No esperaba tanta gente. O, bueno, quizá sí. Por aquí, por favor, no se pierdan. Nos dirigimos a la sección de  joyería.  ¿Ven a aquel hombre? ¿El dependiente? No, el armario empotrado de ojos azules no, el otro. El bajito con orejas de soplillo. El canoso con ese brillo travieso en los ojos y la sonrisilla pícara. Ese.
No se dejen engañar por las apariencias.
Ese hombre es alguien especial.




sábado, 22 de noviembre de 2014

Estrofas

¡Hola!

Hoy vuelvo con la vena literaria. No me he olvidado de Saco de Huesos, que volverá a aparecer muy pronto. Además, tengo previsto abrir en breves una nueva sección del blog... pero eso ya se verá. Estos días estoy bastante ocupada, así que espero que me perdonéis si no actualizo con tanta asiduidad como antes.

Hoy os traigo estrofas sueltas que escribí a lo largo de varios días. Algunas demuestran mi enfado, otras ironía, alegría... popurrí, vaya.

Espero que os gusten ^^

ESTROFAS

Dicen que quien tiene un amigo 
tiene un tesoro,
pero hay que tener en cuenta
que no todo lo que reluce
es oro. 

********

Tengo la tripa llena
y el corazón vacío.
Así es el mundo
en el que yo vivo

********
Shhh, no digas tan alto
tus versos.

Vale, lo siento
a partir de ahora
guardaré en mi alcoba
mis sentimientos.


*******
Nuevos rumbos, 
nuevos caminos.
¡Qué cosas más raras
tiene el destino!

*******
Supongo que mi mejor herencia
es este cuaderno de poemas,
prueba viviente de que aunque muera
jamás estaré muerta.




martes, 18 de noviembre de 2014

Quién es quién



¡Hola!

Hoy me gustaría escribir (¡por fin!) una entrada sobre una iniciativa muy interesante de El blog del cuentista. Trata de responder a una serie de preguntas sobre blogs, de tal forma que los más pequeños y nuevos se puedan dar a conocer en la blogosfera o bien que aquellos con una buena calidad reciban el reconocimiento que merecen.  Me gustaría felicitar a Tere por esta idea tan fantástica que estoy segura de que va a tener mucho éxito.

En concreto, este blog ha aparecido tanto en las respuestas de Teresa (la administradora de El blog del cuentista, precisamente) y en las de Laura Jonas, encargada de Beyond. ¡Muchísimas gracias a las dos! No sabéis lo que me ha motivado  leer vuestros comentarios sobre este pequeño mundo.

Pero bueno, a lo mío. Ya que he sido nominada por Laura, voy a contestar a las preguntas, pero sin olvidarme antes de explicar el funcionamiento de este juego.

FUNCIONAMIENTO DEL JUEGO


  • Coloca el banner al principio de la entrada o en algún sitio de tu blog, enlazándolo al blog del cuentista.


  • Crea una entrada y explica brevemente de qué va la iniciativa y agradece a quien te ha nominado a jugar. (con un link a su blog también)


  • ¡Juega! Responde a las preguntas que se hacen sobre diferentes tipos de blogs, intenta razonar para hacerlo más interesante y motivar a seguir a esos blogs. Y si no te decides por una sola respuesta, puedes poner hasta dos (no más).
  • Nomina a 8 blogs que eliges para jugar.

Preguntas a responder:

1.- ¿Quién fue descubierto por casualidad y consiguió que te quedaras?

2.- ¿Quién es un blog pequeño al que ves mucho futuro?
3.- ¿Quién es el más divertido?
4.- ¿Quién es el más interesante?
5.- ¿Quién alimenta más tu blog?
6.- ¿Quién tiene un don para reseñar?
7.- ¿Quién escribe los relatos que más disfrutas?
8.- ¿Quién tiene el blog más colorido?
9.- ¿Quién es el más revolucionario de todos?
10.- ¿Quién no te dio una buena primera impresión?
11.- ¿Quién tiene las imágenes más chulas?

Bien, empecemos ^^





1. ¿Qué blog fue descubierto por casualidad y consiguió que te quedaras?

El Torreón de Hika. No me acuerdo de cómo lo descubrí, pero recuerdo que me hizo mucha gracia que usara a Hikari (mi personaje favorito de Digimon) como logo. Además, me encantan sus comentarios de series. 

2. ¿Quién es un blog pequeño al que le ves mucho futuro?

Beyond. Puede que todavía sea muy chiquitín, pero por lo que he podido cotillear, tiene pinta de que va a llegar a ser muy grande. 

3. ¿Quién es el blog más divertido?

Diario de un yogur caducado. Sin duda. Sus entradas son muy chorras, pero te partes con todas. Si es que ya solo su presentación es genial XDDDDD

4. ¿Quién es el más interesante?

Un hacedor en el desierto. Un blog muy interesante que lleva funcionando desde 2009 en el que hay muchísimas cosas de todo.

5. ¿Quién alimenta más tu blog?

Pues Teresa, de El blog del cuentista. Siempre que escribo algo, ahí está ella, lo cual anima muchísimo. Pero hay mucha más gente que, aunque no alimente al blog directamente, sí me alimenta a mí con comentarios, críticas y, ante todo, animándome siempre a escribir. Y ellos también se merecen su reconocimiento ^^

6. ¿Quién tiene un don para reseñar?

Mucho ruido y pocas nueces. Porque hacen sus reseñas de una forma muy original... ¡con diálogos! Peo lo que más me mata es su sentido del humor. Hay mucha gente que se queja de que son demasiado ácidas y duras, pero a mí me encantan porque muchas veces dicen la verdad. Así que, si queréis un nuevo punto de vista, leedlas.

7. ¿Quién escribe los relatos que más disfrutas?

El blog del cuentista y Fuente inagotable de sonrisas. Porque logran emocionarme con sus escritos.

8. ¿Quién tiene el blog más colorido?

Bitácora de arena. Porque usa mil gifs en sus entradas, lo cual me encanta porque las hace muy amenas y divertidas.

9. ¿Quién es el más revolucionario de todos?
Mucho ruido y pocas nueces. Por todas las discusiones que causan sus reseñas XDD

10. ¿Quién no te dio una primera buena impresión?
Pues ni idea. Es que hace mucho que no me pasaba por aquí, así que no me acuerdo de cómo conocí a la mayoría de los blogs que sigo... así que permitidme dejar en blanco esta pregunta ^^"

11. ¿Quién tiene las imágenes más chulas?
Un poco leona, muy Saumensch. Me encanta las imágenes que tiene aquí y allá. Lo malo es que creo que ya abandonó el blog, pero no estoy segura.

Y nomino a:

Fuente inagotable de sonrisas
Bitácora de arena

martes, 11 de noviembre de 2014

Guitar's Soul

¡Hola!

Como hoy me temo que mi cabeza no está para pensar demasiado, he decidido estrenar una nueva sección del blog: Con trocitos. Sin embargo, en lugar de simplemente poner citas (ya veré si abro un espacio para ello o utilizo esta misma etiqueta), voy a colgar fragmentos de las novelas que he escrito. Quizá los trocitos que más ha gustado a alguien que lo ha leído, o los que más me emocionan o, simplemente, lo que pille.

En esta ocasión os quiero presentar al fragmento más especial de mi novela más especial: Guitar's Soul. Bueno, en realidad son varias novelas, ya que la historia ha sufrido varios cambios en las distintas versiones que he hecho a lo largo de los años. Pero estoy muy orgullosa de ella y, especialmente, de sus personajes.

Este trocito es muy especial, no solo por su importancia en la novela sino por él mismo.

Espero que también os guste a vosotros.



Allí está ella, sentada en un banco caído.
Nuestras miradas se cruzan un fugaz instante. Después, la chica cierra los ojos.
Pero yo no soy capaz de apartar la vista de ella mientras toca los últimos acordes, los que ella me enseñó en lo que ahora se me antoja más un sueño que una realidad.
Cuando acaba, sus dedos siguen bailando con las cuerdas. Toca pequeños fragmentos que conozco muy bien, no solo de melodías pegadizas y acordes de acompañamiento de canciones actuales, sino también piezas de guitarra clásica. Incluso vislumbro trocitos de aquellas canciones que, aunque ahora me parecen tan fáciles, tanto me costaron aprender en su momento. Miles de recuerdos se arremolinan en mi mente, y con más fuerza que ninguno la ilusión que ponía cada vez que tocaba la guitarra, creyéndome más cerca de los escenarios.
Y siento nostalgia por aquellos tiempos.
Finalmente,  las notas se dispersan con el viento.
Abre los ojos, esos ojos negros, oscuros como una noche sin luna, pero que brillan de una forma única, como si escondieran mil estrellas en su interior. El aire acaricia sus cabellos lisos, del color de azabache, que caen por sus hombros como si fueran una cascada. Sus labios, finos, están curvados en una sonrisa, que parece estar dirigida a mí.
Es curioso. Es la primera vez que la veo, pero no puedo dejar de tener la sensación de que la conozco de algo.
—Ho…hola—logro decir finalmente, notando como el rubor me va cubriendo el rostro.
—Hola—responde ella. Su voz tiene un sonido dulce, que en cierto modo me recuerda al de su instrumento.
—¿Quién…? ¿Quién eres?
No me responde. Tan solo me observa, mientras vuelve a tocar. Baja la mirada, y la dirige a su mano izquierda, que navega por el mástil con la seguridad de quien lo ha hecho muchas veces.
Me siento idiota. Está claro que me considera un tontaina, ahí, parado, tartamudeando y totalmente colorado. Seguro que todo esto no ha sido más que una broma pesada y que yo ya he dejado de resultar un juego para ella.
Sacudo la cabeza, tratando con todas mis fuerzas de ocultar mi profunda decepción.
Apenas doy un par de pasos antes de percatarme de darme cuenta de un detalle.
Me vuelvo. Su mano se mueve por los trastes con elegancia, la derecha no deja de pellizcar con suavidad las cuerdas. Cambian con agilidad de posición, cambian el tono de las notas.
Las dos únicas notas que conforman aquella melodía improvisada.
Son solo dos sonidos vestidos de distintas formas.
Mi, la, mi, la…
—¿Mila? ¿Te llamas Mila?
Ella asiente en silencio.
Acto seguido, hace enmudecer al instrumento. Con mucho cuidado, lo deja en la hierba y se levanta.
Sus pies apenas parecen tocar en suelo mientras se acerca a mí. Yo lo único que soy capaz de hacer en esos momentos es sentirme bastante imbécil. No sé si debo quedarme donde estoy, acercarme a ella o huir de esta locura. Lo único que parece reaccionar de todo mi cuerpo es mi corazón, que late tan fuerte que creo que incluso Mila puede escucharlo.
—Eric, yo siempre he estado ahí, apoyándote en tu sueño… ¿no lo recuerdas?
Su voz, dulce, no deja de recordarme al sonido de su instrumento. Pero no es eso lo que más ha captado mi atención.

Lo importante ahora mismo son sus palabras.

martes, 4 de noviembre de 2014

La Muerte quiere subir al cielo

¡Hola!
Hoy os traigo un relato que acabo de escribir. Es muy posible que escriba más con esta idea, ya que este es solo un boceto. Sin embargo, me gustaría saber vuestra opinión sobre la idea y tener alguna crítica para saber en qué me tengo que centrar a la hora de reescribirlo.
¡Espero que os guste!


LA MUERTE QUIERE SUBIR AL CIELO


Saco de Huesos volvió a moverse incómodo en su tumba. De nuevo le atenazaba aquella sensación de ahogo, como si se quedara sin aire, como si no pudiera respirar.
Qué tontería.
Hacía siglos que Saco de Huesos no respiraba. De hecho, ni tan siquiera tenía pulmones.
Ni ojos.
Ni estómago.
Ni  cerebro.
Ni corazón.
Sin embargo, aquella sensación seguía recorriendo una y otra vez cada célula de sus maltrechos huesos. Sus vecinos en aquel cementerio se reían de él. Al igual que habían hecho los vivos en su momento, los muertos también le dieron de lado, tomándole por loco.
Pero a Saco de Huesos no le importaba. No, hacía mucho tiempo que todo le había dejado de parecer relevante.
Excepto un pequeño detalle.
Un sueño por cumplir.
Enfrentó sus cuencas vacías contra la tapa de su ataúd, ya tan carcomida que se vendría debajo de un momento a otro. ¿Y qué? Su tumba, que había sido su hogar, se había acabado convirtiendo en su prisión. Si se destruía, sería como una pequeña victoria para él.
Saco de huesos suspiró como solo alguien sin pulmones podría hacer hacerlo. Cerró unos ojos inexistentes e imaginó la escena, como había hecho tantas otras veces.
Estaría en la tierra, caminando como antes. Pero entonces daría un salto y él sería liviano, tan liviano como los pájaros que tenían los huesos llenos de aire. Y volaría, oh, sí. Y con una majestuosidad que haría que hasta las águilas le envidiaran.
Se alzaría hacia el cielo, yendo cada vez más y más alto. Saludaría a las nubes y las acariciaría con la ternura que había guardado durante aquel tiempo en sus huesudos dedos. Después haría una reverencia al Sol y daría un beso a la Luna. Admiraría a todas las estrellas, a todos los planetas, a todo el universo.
Porque él sería libre en un cielo infinito.
No como su pequeña y oscura tumba, que ya se había llevado su carne y que amenazaba con robarle su espíritu.
Un nuevo suspiro insuspirable escapó de sus labios sin carne. Si hubiera podido, una lágrima de frustración y tristeza hubiera recorrido aquella calavera que amarilleaba por el paso del tiempo.
Aquel pedazo de Muerte  que quería subir al cielo se tendría que contentar con aquel infierno.
Al menos, por el momento.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Tiempo

¡Hola!
Vuelvo con un nuevo poema (sí, las noches en vela pueden dar mucho de sí XDD). ¡Espero que os guste!





TIEMPO

El tiempo se agota
el tiempo se espanta.
Acoge los segundos en tu seno.

"¿Para qué quieres el tiempo?",
pregunta mi otro yo.
"No lo sé", contesto.

Pero sigo atesorando
tic-tacs del reloj.